Una creadora eclipsada por la historia

Si pudiera conversar con un personaje histórico vinculado al tarot, elegiría sin vacilar a Pamela Colman Smith. Su nombre, durante décadas reducido a una nota a pie de página, es hoy reconocido como una de las influencias más decisivas en la historia visual del tarot. Mucho más que una ilustradora, fue una narradora intuitiva, una artista que logró, como afirmó W. B. Yeats, “hacer visibles aquellos mundos donde las palabras apenas alcanzan”.

Aun así, su figura quedó relegada a un segundo plano durante gran parte del siglo XX. La historia del tarot, tal como lo conocemos, no puede comprenderse sin devolverle su lugar legítimo.

Retrato en blanco y negro de Pamela Colman Smith, una mujer con un peinado elaborado, vestida con ropa de época y con múltiples collares, sonriendo mientras cruza los brazos.
Pamela Colman Smith
Dominio público

La formación de una sensibilidad única

Pamela Colman Smith nació en 1878 en Londres, pero su infancia transcurrió entre Jamaica, Nueva York y la propia capital británica. Ese tránsito constante entre culturas marcó profundamente su sensibilidad. De Jamaica absorbió el colorido, la musicalidad y la oralidad de los relatos populares; de Estados Unidos tomó contacto con la formación artística moderna; y en Inglaterra entró en los círculos literarios, teatrales y esotéricos más innovadores del cambio de siglo. Su biografía es un hilo transatlántico que entreteje folklore, simbolismo, teatro y espiritualidad.

Aunque estudió en el Pratt Institute de Nueva York, no terminó los estudios. Su estilo, marcado por la libertad y la experimentación, no encajaba del todo en las exigencias académicas. Sin embargo, pronto comenzó a ilustrar libros, cuentos populares y obras de teatro. Llegó incluso a publicar su propia revista, The Green Sheaf, donde colaboraban figuras como William Butler Yeats y otros miembros del círculo simbolista. Su universo creativo era inconfundible: líneas fluidas, colores planos, escenas narrativas y un gusto marcado por lo misterioso. Todo esto la convertiría en la ilustradora perfecta para el proyecto que cambiaría su lugar en la historia.

Ilustración de una figura femenina vestida de negro, de pie junto a dos árboles delgados, mirando hacia un paisaje sereno con un horizonte de colinas bajo un cielo claro.
Ilustración para el poema «Alone» de Pamela Colman Smith. The Green Sheaf, nº 4, 1903, p. 9. Green Sheaf Digital Edition. Metropolitan University Centre for Digital Humanities, 2022.

La Golden Dawn: el encuentro que cambiaría el tarot para siempre

Su relación con el tarot nace a partir de su incorporación a la Hermetic Order of the Golden Dawn, una de las sociedades esotéricas más influyentes del siglo XIX y principios del XX. Allí conoció a Arthur Edward Waite, quien buscaba crear un mazo capaz de expresar de forma visual las enseñanzas esotéricas codificadas en la orden. Waite tenía las ideas, pero necesitaba a alguien capaz de traducir conceptos metafísicos y simbólicos en imágenes claras, emotivas y accesibles. Pamela reunía todas esas cualidades. La colaboración entre ambos dio lugar, en 1909, al mazo que hoy conocemos como Rider-Waite-Smith.

En apenas unos meses, Pamela produjo 78 ilustraciones, un volumen de trabajo excepcional para cualquier artista. Lo más revolucionario fue su concepción de los Arcanos Menores. Hasta entonces, la mayoría de barajas presentaban representaciones numéricas de bastos, oros, espadas y copas. Pamela decidió narrar pequeñas escenas en cada carta. Allí reside su genialidad: hizo que cada número y cada palo tuviera un contexto y una emoción. Gracias a ella, un lector puede comprender intuitivamente el 5 de Copas como una escena de pérdida, o el 6 de Oros como un acto de intercambio.

«Su contribución es fundamental; sin su narrativa visual, el tarot moderno sería irreconocible».

Kaplan y Greer, 2018

Ese enfoque narrativo y humano transformó para siempre la forma de leer el tarot. Hoy resulta casi imposible imaginar un mazo sin escenas en los Arcanos Menores, pero fue Pamela quien abrió ese camino. Su capacidad para equilibrar simbolismo esotérico y claridad visual convirtió el tarot en un lenguaje universal. Waite aportó la estructura hermética; Pamela aportó la vida.

Cartel del Tarot Rider-Waite-Smith mostrando a un personaje conversando con otro frente a una puerta arqueada con símbolos esotéricos en la parte superior.
Carta del 3 de oros del tarot Rider-Waite-Smith

Un legado injustamente silenciado

A pesar de la magnitud de su aportación, Pamela no recibió reconocimiento económico por su trabajo. La editorial Rider conservó los derechos y ella nunca obtuvo royalties. Murió en 1951, prácticamente en el anonimato, sin saber que su obra se convertiría en el mazo de tarot más utilizado del mundo. Durante décadas, su nombre fue relegado a un segundo plano o directamente omitido, mencionándose únicamente a Waite y al editor Rider. No fue hasta finales del siglo XX y principios del XXI cuando investigadores como Stuart R. Kaplan o Elizabeth Foley O’Connor comenzaron a reivindicar su figura, llegando a publicar estudios como Pamela Colman Smith: The Untold Story (Kaplan, & Greer, 2018), que hoy constituye una referencia esencial para el reconocimiento de su legado.

Si pudiera conocerla, me gustaría preguntarle cómo imaginó cada escena: si escuchaba una historia, si veía una luz particular, o si las figuras aparecían ante ella como personajes del teatro que tanto amaba. Me gustaría saber si era consciente de que estaba creando un lenguaje simbólico que millones de personas usarían para interpretar su vida interior. Y sobre todo, me gustaría darle las gracias. Porque gracias a ella, el tarot dejó de ser una colección de símbolos herméticos y pasó a convertirse en un espejo accesible, intuitivo y profundamente humano.

Pamela Colman Smith no fue una simple ilustradora: fue una narradora, una intérprete de arquetipos, una artista visionaria cuya obra sigue viva cada vez que una persona baraja un mazo RWS en cualquier rincón del mundo. Reconocer su legado no es solo un acto de justicia histórica, sino también de gratitud hacia quien supo dar forma visual a la profundidad espiritual del tarot.


Para saber más…

Archivos digitales de The Green Sheaf.

The Pictorial Key to the Tarot, Arthur Edward Waite (1910).

Pamela Colman Smith: The Untold Story, Kaplan & Greer (2018).


Reflexionamos

¿Qué carta del RWS te habla más profundamente?
¿Qué escena de Pamela te ha acompañado en tus lecturas?

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Imagen de portada: Cartal del Tarot Rider-Waite-Smith de Daniel Albany de Pixabay.


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2 respuestas a «El legado olvidado de Pamela Colman Smith en el tarot»

  1. Pienso que ella era un canal y recibió una inspiración divina dejándose guiar. Me alegra que tanto Rider como Waite se cruzarán en su camino porque sino el tarot RWS no existiría o sería otra cosa.

    Tu publicación es preciosa y ella estaría súper orgullosa de leerla. A veces el reconocimiento no se puede escuchar ( Beethoven) o llega en un momento que no esperamos. Pero siempre llega y genera un eco que permanecerá por siempre y que sí se puede sentir. Por tanto donde quiera que esté, ella puede sentirlo.

    Gracias por la publicación 🙂

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    1. Muchas gracias por tus palabras. Sin duda, la labor de Pamela Colman fue fundamental. 🙂

      Le gusta a 1 persona

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