Si estás empezando en el Tarot, es normal sentirte entre dos grandes amores, el Tarot de Marsella y el Rider-Waite-Smith (a menudo llamado simplemente Rider o RWS). A mí me encantan los dos y los uso por igual. No creo que uno sea mejor que el otro. Pienso que sirven para cosas distintas y, sobre todo, te enseñan a leer de formas diferentes.
Este tema ya lo comenté por encima en otra entrada del blog, cuando hablé sobre cómo empezar con el tarot sin miedos. En aquella publicación lo mencioné como una duda típica al arrancar; aquí vamos a profundizar con calma para que puedas elegir con criterio.
El Rider-Waite-Smith suele sentirse como una baraja que te cuenta la escena. En especial, sus Arcanos Menores son narrativos porque ves personas, gestos, acciones, climas, y eso permite que puedas describir lo que ocurre y convertirlo en mensaje. Para quien empieza, esta cualidad es un puente maravilloso porque aporta lenguaje, contexto e hilo.
El Tarot de Marsella, en cambio, es más simbólico. En los Arcanos Menores no hay viñetas narrativas, sino estructura. Así encontramos palos, números, ritmo visual, simetrías, tensiones y armonías. Esto no lo hace más difícil, pero sí diferente, pues te invita a construir significado a partir de una base muy pura. Con el Marsella aprendes a leer las cartas como un conjunto vivo, más que como imágenes aisladas.
RWS o Marsella en las tiradas
El Tarot de Marsella funciona especialmente bien con las tiradas abiertas, esas lecturas donde no dependes tanto de que cada posición tenga una etiqueta fija, sino de cómo se relacionan las cartas entre sí. En este estilo, miras el conjunto y lees los vínculos que se establecen entre las cartas: repeticiones, contrastes, direcciones, qué se refuerza, qué se corta, qué pide paso. El Marsella, por su lenguaje sobrio, suele potenciar muchísimo esta lectura relacional.

El Rider-Waite-Smith, por su parte, es muy útil en tiradas por posiciones, especialmente cuando estás aprendiendo. Cuando cada lugar tiene un rol (pasado/presente/futuro, obstáculo/consejo/resultado, etc.), la escena del RWS tiende a encajar muy rápido con la pregunta y con la función de la posición. Eso facilita que ordenes el mensaje, que no te disperses y que puedas construir una respuesta clara con fluidez (¡Ojo que no es tan fácil y requiere de mucho estudio y práctica!). El RWS también funciona muy bien en determinados tableros, como el de la lectura Mariló (especialmente si haces la lectura con los Arcanos Mayores), donde puede volverse una herramienta potentísima, porque el tablero, como sucede con el Marsella, amplifica la lectura por zonas, recorridos y relaciones.

Qué te aporta cada tarot al aprender
En términos de aprendizaje, el RWS suele darte una entrada más rápida porque el dibujo te propone una interpretación de forma inmediata. Esto es muy útil al principio porque te ayuda a arrancar, a perder el miedo a no saber qué decir y a poner palabras a lo que intuyes.
El Marsella, a medio plazo, suele darte una base muy sólida porque te enseña el esqueleto simbólico del Tarot. Aprendes a leer números y palos como un idioma, afinas la percepción de patrones y, sobre todo, entrenas la lectura en su conjunto. Muchas personas que empiezan con Marsella notan que su intuición se vuelve más fina y menos dependiente de la historia de una imagen concreta.
En resumen, el RWS te enseña a narrar y el Marsella te enseña a sintetizar, y las dos cosas son oro en una lectura.
¿Y qué tarot es para mí?
Si te tranquiliza ver qué está pasando en la carta, si te cuesta quedarte a solas con símbolos abstractos, o si quieres practicar desde ya tiradas con posiciones muy claras, el RWS suele ser un primer paso muy amable. Te acompaña visualmente y te permite entrar en la lectura casi sin calentamiento.
Si, en cambio, te atrae lo simbólico, te gusta aprender por patrones, sientes curiosidad por el lenguaje puro de los palos y los números, y te llama la lectura abierta (o los tableros), el Marsella es una escuela apasionante. Al principio puede parecer más desnudo, pero justamente por eso te vuelve más autónoma/o como lector/a.
Y si estás entre dos aguas, haz como yo, utiliza los dos. De hecho, es una combinación preciosa para aprender, RWS para estructurar por posiciones cuando lo necesites, y Marsella para abrir la lectura y entrenar el diálogo entre cartas. Son el complemento perfecto.
Checklist descargable: elige tu baraja
Aunque has leído el artículo, ¿todavía tienes dudas de cuál es tu baraja? No te preocupes. A continuación puedes descargarte un checklist que te ayudará a tomar la decisión más adecuada para ti.
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