
Dicen que, una noche sin luna, un joven príncipe despertó sobresaltado. Algo dentro de él – una mezcla de intuición, hambre de mundo y un leve temblor en el pecho- le susurraba que había llegado el momento: o avanzaba, o se quedaría siempre soñando caminos que nunca recorrería.
Saltó de la cama, abrió las enormes puertas del palacio y se encontró con una carroza cubierta por un palio protector que parecía brillar por sí mismo. Dos esfinges, una blanca y otra negra, lo miraban con ojos antiguos, pacientes y expectantes.
-¿Ya sabes adónde deseas ir? -preguntó la esfinge oscura, ladeando su cabeza.
El joven dudó. Y, sin embargo, algo en su interior respondió antes que su pensamiento:
– Sé que quiero avanzar.
Las esfinges intercambiaron una mirada cómplice.
La blanca sonrió:
– Entonces, súbete. No necesitas saber exactamente el destino. Lo descubrirás durante el viaje.
El príncipe tomó el cetro que reposaba en el asiento central. Al tocarlo, sintió que sus dudas se ordenaban, como si el mundo dejara de empujarlo y él, por fin, empujara al mundo.
La carroza arrancó sin que el joven tuviera que sujetar riendas. Era su voluntad la que guiaba el movimiento. Las esfinges se deslizaban con fuerza y sabiduría mientras el camino, lleno de baches, florecía a su paso.
A cada tramo, el príncipe sentía una mezcla de vértigo y entusiasmo.
A veces el sendero se estrechaba; otras, se bifurcaba.
Había momentos en los que una esfinge tiraba hacia la derecha y la otra hacia la izquierda. Pero el joven respiraba hondo, recordaba quién era, y lograba que ambas fuerzas se alinearan.
-Así funciona el viaje -susurró el viento-. Avanzas cuando coordinas tus dos naturalezas: la impulsiva y la reflexiva, la ambición y la prudencia, el deseo y la disciplina.
El joven siguió adelante. No sabía exactamente hacia dónde lo llevaba el Carro, pero sí sabía algo muchísimo más importante:
por primera vez, era él quien conducía su vida.
Palabras clave de El Carro
Avance y movimiento, determinación, control y autocontrol, disciplina, fuerza de voluntad, éxito que surge del esfuerzo, viajes / desplazamientos, superación de obstáculos, juventud, entusiasmo, impulso.
Ejemplos de combinación con otras cartas
El Carro + La Emperatriz = Avance creativo; un proyecto florece con fuerza.
El Carro + El Colgado = Avance bloqueado; la situación se detiene.
El Carro + Caballero de Oros = Planes que avanzan poco a poco pero con seguridad.
El Carro + As de Copas + Rey de Copas = Un nuevo amor que avanza hacia una relación madura.
Conexiones: «Don’t stop me now» – Queen
La energía de El Carro vibra como una canción que habla de superación, impulso y movimiento hacia adelante. Un tema que encaja a la perfección es esta canción de Queen. Se trata de la banda sonora del momento en que uno decide avanzar sin pedir permiso.
A modo de reflexión
Te propongo tres preguntas para que conectes con la energía de El Carro y la apliques a tu vida:
¿Qué objetivo estás posponiendo y qué primer pequeño movimiento podrías hacer hoy?
¿Qué dos fuerzas opuestas dentro de ti necesitan coordinarse para avanzar?
Si tu vida fuera una carroza en marcha, ¿qué paisaje deseas ver en el horizonte hacia el que te diriges?
Elige una de estas preguntas, respira profundo y escribe durante cinco minutos tu respuesta. Es tu forma de coger las riendas.
Para saber más…
Alexa, M.A. (2022). El camino del tarot: un viaje a través de los arcanos mayores. Diana (Planeta)
Crispin, J. (2022). El tarot creativo. Una guía moderna para una vida inspirada. Alpha Decay.
Fiebig, J. y Bürger, E. (2016). Tarot Rider Waite. Guía definitiva. Arkano Books.
Tort, Mª Mar (2020). Manual de interpretación del tarot con los 78 arcanos. Obelisco.
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