En esta lectura hemos acompañado a Javier, que acaba de incorporarse a un nuevo entorno laboral y desea saber cómo lo percibe su jefe, Manuel. Para ello, realizamos la Tirada del Ausente con el tarot Rider Waite Smith, una estructura clásica que nos permite revisar con detalle la mirada del otro: qué ve, qué piensa, qué siente, qué hace y qué quiere… incluso qué futuro puede esperarse en esa relación.
Lectura

Análisis
Desde el principio, las cartas nos ofrecen una imagen clara: el jefe ve a Javier como alguien con fuerte presencia, seguro, creativo y con iniciativa. La carta de la Reina de Bastos nos habla de un perfil que no pasa desapercibido y que despierta respeto. Sin embargo, las cartas del pensamiento (5 de Bastos y 7 de Oros) matizan esta visión: Manuel percibe que Javier todavía está en una fase de prueba, buscando su sitio, pero empieza a reconocer sus logros y valora su rendimiento con objetividad.
En el plano de la acción, la combinación del 9 de Copas y El Juicio revela que, aunque Manuel aparenta tranquilidad y control, internamente se encuentra en un momento decisivo. Está evaluando el entorno, reflexionando y preparando decisiones importantes. Emocionalmente, el tarot muestra un proceso de cambio: con La Muerte y el As de Oros, vemos que el jefe ha dejado atrás juicios anteriores y se abre a una nueva percepción de Javier, basada no en emociones, sino en el reconocimiento de su potencial profesional.
Lo más revelador aparece cuando vemos qué quiere realmente el jefe. Con La Torre y el 7 de Espadas, las cartas revelan que Manuel desea cambiar ciertas dinámicas, pero de manera discreta y estratégica. No busca confrontaciones, sino reorganizar su entorno con inteligencia.
Finalmente, el futuro de la relación aparece representada con el Caballo de Bastos y El Carro. Si bien podría interpretarse que estas figuras se alejan entre sí, en esta lectura el Caballo representa una energía que se desvanece: el entusiasmo inicial. Lo que queda es El Carro, símbolo de continuidad, voluntad y avance profesional. La relación se mantiene, pero bajo nuevas condiciones: menos impulsiva, más estructurada y con una dirección clara.
Esta lectura es un buen ejemplo de cómo el tarot puede ofrecer una mirada matizada, profunda y útil sobre los vínculos laborales. No se trata solo de adivinar, sino de comprender procesos relacionales en desarrollo, tomar conciencia de los propios movimientos y prepararse para actuar con mayor claridad.
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